LA PIEL

Cuidar la piel significa hidratarla, nutrirla, regenerarla y oxigenarla en profundidad para que luzca toda en su esplendor. Aunque son muchas las teorías sobre sus causas, la única certeza es que los cambios que se generan con la edad, se reflejan en forma de arrugas, resequedad, flacidez y manchas en la piel.
Para saber cómo luce su piel, analice las fases del proceso normal de envejecimiento usadas por los dermatólogos para diferenciar la edad biológica de la cronológica:


- Primera Fase (De los 20 a los 39 años):
La piel comienza a perder su color rosado. Pueden aparecer líneas finas alrededor de ojos y boca.
- Segunda Fase (De los 35 a los 45 años):
Se acentúa la pérdida de color. Las líneas de expresión se hacen más profundas y se notan mucho cuando se mueven los músculos de la cara.
- Tercera Fase (Los 50):
Las patas de gallo y las arrugas en la frente son muy marcadas y las arrugas del ceño fruncido son permanentes. Se presentan líneas de expresión verticales sobre los labios.
- Cuarta Fase (Los 60):
Presencia de bolsas bajo los ojos, papada y vasitos capilares rotos. Se pueden desarrollar manchas.
Afortunadamente, algunos signos de envejecimiento son fáciles de evitar. El uso diario de bloqueador solar puede retardar la aparición de las primeras arrugas. Los peelings o dermoabrasiones ayudan a mejorar la apariencia en la segunda y tercera fase de envejecimiento. Sin embargo, la cuarta fase sólo encuentra mejoría con la cirugía plástica

a) Hidratar:
La hidratación es la palabra clave para una piel sana, pero varía considerablemente de una persona a otra, dependiendo sobre todo del medio ambiente en el que se desenvuelva,de la edad y del tipo de piel. La hidratación es el tratamiento adecuado en la juventud, pero llega un momento en que ésta no es suficiente. Pero no solamente requiere hidratarse; necesita también nutrirse, repararse o luchar contra los efectos del tiempo que hacen su aparición en forma de arrugas.
Las cremas no sólo ayudan a hidratar sino también a evitar la evaporación. Los agentes humectantes de las cremas permiten que la piel se empape de agua y se rellene, lo que explica la desaparición momentánea de pequeñas arrugas superficiales y la recuperación de una piel más transparente y luminosa.
Existen hidratantes para cada tipo de piel. En todos los casos, la elección depende de la afinidad de la textura con la piel, del gusto personal y de las condiciones ambientales. Las pieles normales necesitan una hidratación ligera y libre de grasa; las pieles secas deben utilizar hidratantes protectores y nutritivos para compensar a la vez la pérdida de agua y la insuficiencia de grasa; en las pieles mixtas debe aplicarse una hidratación propia de pieles grasas en la zona T (frente, nariz y barbilla) y otra para pieles secas aplicada en el resto de la cara y el cuello; y, en las pieles grasas, se deben utilizar productos hidratantes poco grasos.
La deshidratación es un fenómeno que amenaza a todos, cualquiera que sea la edad y el tipo de piel.

b) Proteger:
A partir de los 25 años, una crema hidratante no suele ser suficiente para mantener una piel perfectamente hidratada ya que la epidermis necesita elementos nutritivos que la hidratante no contiene.
Las cremas protectoras no sólo sirven debarrera de protección sino también para mejorar la suavidad, elasticidad y firmeza de la piel y por otro, contribuyen a una mejor penetración de las sustancias activas. Cuanto más rica y nutritiva sea la textura, más grande será su efecto barrera. Hasta hace poco tiempo las cremas protectoras eran espesas y grasientas; sin embargo ahora son ligeras y mates y mucho más eficaces gracias a los ingredientes de última generación, como los derivados de la silicona, sustancias finas y ligeras crean una película protectora e invisible sobre la piel.

c) Regenerar:
Las cremas y productos regenerantesse aplican normalmente durante la noche para reparar la piel de las agresiones sufridas a lo largo del día, o como un tratamiento de choque cuando la piel está especialmente dañada, después de una enfermedad, de unas vacaciones al sol o en la nieve, o en momento de especial cansancio o estrés.
Existen productos de regeneración en forma suero de composición acuosa, especialmente rico en principios activos, que produce un resultado rápido y visible, pero lo más usual es encontrarlo en textura de cremas que ayudan en la reconstrucción celular, a la vez que calma e hidrata.

d) Nutrir:
La nutrición consiste en aportar a la piel todos los elementos nutritivos necesarios para su equilibrio ya que una piel mal nutrida es aquella que carece de la grasa suficiente en sus células lo que ala hace aparecer con un aspecto seco y envejecido.
Actualmente las cremas nutritivas han conseguido texturas muy confortables, densas y ricas pero, al mismo tiempo, ligeras y penetrantes. Todas llevan los elementos nutritivos que necesita la piel: vitaminas, aminoácidos, aceites y agua.

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