La migraña, también llamada jaqueca, se caracteriza por dolores fuertes, palpitantes y en un solo lado de la cabeza, a veces acompañados de otros síntomas como náuseas y vómitos, distorsión de la visión, vértigo e hipersensibilidad a la luz; impidiendo al enfermo desempeñar sus actividades diarias y a autorecluirse, a veces por varios días. Un cierto porcentaje tiene antecedentes familiares de cefalea. Las migrañas afectan al 17% de la población (incluyendo niños y adolescentes), principalmente mujeres, entre 10 y los 50 años de edad, generalmente se inicia antes de los 30 años de edad. Se distinguen dos variedades o tipos de migraña: migraña con aura y sin aura.
Causas de la migraña
Una de las principales causas de la migraña son los golpes de cabeza recibidos mayormente en la niñez (caídas de la cama, escalera, etc.), algunos en la adolescencia, madurez o vejez. Son golpes que normalmente no afectan la vida de las personas en ese momento y por ese motivo lo dejan pasar por muchos años, algunos se chequean el golpe en la cabeza y evitan las molestias a futuro (siendo esto lo más recomendable para estos pacientes). Hay golpes tan fuertes que desmayan a las personas y pueden producir roturas de cabeza, esos son los golpes que hay que chequearse con el medico especialista cada año después del golpe. Los golpes antes de los 3 años, son muy importantes, porque mayormente son muy fuertes y pueden causar migraña a futuro, es bueno preguntar a la madre como fue y donde y que parte de la cabeza afectó. La segunda causa principal de la migraña es generada por problemas hepáticos (hígado graso y/o cálculos biliares) generando en las personas vómitos y náuseas. El hígado tiene una dependencia muy fuerte con el cerebro en su parte arterial y por su tejido nervioso, que cualquier golpe en la cabeza a la larga afecta al hígado. Estos mismos entrelazamientos ocurren entre el cerebro y el ojo (nervios oculares) que luego generan dolores de cabeza en la parte ocular.
Los golpes de cabeza y los problemas hepáticos en conjunto ocasionan dolores de cabeza y migraña. Los golpes de cabeza sin rotura pueden generar migraña 10 – 20 años después del problema y no acordarse inclusive de los golpes de cabeza que los generaron (o no lo saben porque fue en su niñez). En cambio los golpes de cabeza muy fuertes que provocan desmayos y roturas de cabeza pueden producir migraña después del año (o dos o tres, depende de la intensidad del golpe o fractura) y eso se puede fácilmente identificar porque esta asociada al sitio del golpe. La conjunción de estos dos síntomas, golpes de cabeza y problemas hepáticos generan migraña en lo sucesivo, desencadenados por estrés, por alimentos o por alguna otra cosa. Los cambios afectan el flujo sanguíneo del cerebro, las vías nerviosas y las membranas circundantes. En general los ataques de migraña pueden ser desencadenados por:
· Reacciones alérgicas
· Luces brillantes
· Ruidos fuertes
· Estrés mental o físico
· Cambios en el ritmo del sueño
· Deficiencia de serotonina
· Tabaquismo o exposición al humo de cigarrillo
· Tensión muscular prolongada
· Bajos niveles de magnesio
· Falta de sueño
· Omisión de comidas
· Consumo de alcohol
· Olores intensos
· Cambios de tiempo
· Variaciones hormonales (periodos menstruales, ovulación, uso de pastillas anticonceptivas)
Los alimentos que pueden desencadenar la migraña incluyen son:
Alimentos que contienen el aminoácido tiramina (vinos rojos, carnes curadas, cerveza, col, berenjena, queso curado, pescado ahumado, papa, frambuesa, ciruela roja, tomate, hígados de pollo, levadura, higos y algunas legumbres)
· Chocolates
· Nueces y mantequilla de maní
· Frutas (palta, banana o plátano, frutas cítricas)
· Cebollas
· Productos lácteos
· Alimentos fritos en general
· Alimentos horneados
· Carnes que contienen nitratos (tocino, perros calientes, salami, carnes curadas)
· Alimentos que contienen glutamato monosódico.
Cualquier alimento procesado, fermentado, encurtido o marinado.
Desde el punto de vista psicológico las personas con angustia pueden tener migraña. La angustia acumulada en el organismo de un paciente de migraña es una de las grandes desencadenantes de las jaquecas y posiblemente sea una respuesta psicológica a la sensación de ser dirigido, de no tener protagonismo, o de hacer actividades o aceptar situaciones con las que no estamos de acuerdo.
Diagnostico
La migraña puede diagnosticarse a través de una historia clínica del paciente. Muchos de los pacientes se hacen pruebas de laboratorio y estudios de imágenes, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, que no son útiles para identificar la enfermedad. Sin embargo, para algunos pacientes, estas pruebas pueden ser necesarias para descartar la presencia de un tumor cerebral u otras causas estructurales de migraña