Elevación de la epidermis, llena de líquido seroso, producida comúnmente por roce o por quemadura.
Tratamiento:
Col: Si han salido ampollas en los pies a causa de los zapatos o de una larga caminata, limpiar unas cuantas hojas grandes de col y hervirlas en medio litro de leche. Enfriar, aplastar y aplicar la pasta resultante en la zona afectada. No explotar las ampollas ni quitar la piel.
Malva: Ablanda granos o furúnculos, llagas, úlceras o cualquier tipo de lesión en la piel. Poner a hervir 100 gramos de planta seca por litro de agua. Aplicar con una gasa en las partes afectadas. Cataplasma de la planta tierna machacada sobre la parte de la piel afectada.
Caléndula: Ayuda a que las ampollas abiertas cicatricen mucho mejor. Infusión de una cucharadita de flores por vaso de agua. Mojar la zona afectada.
Manzanilla: Repara las afecciones de la piel. Aplicar compresas mojadas sobre la parte afectada. Los baños se realizarán con una infusión bien cargada de flores secas en un par de litros de agua, durante 15 minutos aproximadamente.
Ajo: Es uno de los mejores desinfectantes. Mojar la zona afectada con una gasa mojada en tintura o simplemente frotar la parte afectada con jugo de ajo
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