Es uno de los 10 principales alimentos por sus poderes medicinales. La mandarina es el fruto del mandarino, árbol que pertenece a la familia de las Rutáceas, con características similares al naranjo, aunque más pequeño y delicado. La mayoría de las variedades tienen forma esférica ligeramente aplanada. La mandarina es de tamaño mediano, que incide en la calidad del producto y oscila entre los 40 milímetros y los 86 o más en las mandarinas de mayor calidad comercial. El calibrado de las mandarinas se realiza en una escala descendente entre el 1 y el 10, siendo las del número 1 las más grandes y las del 10 las más pequeñas. El peso de una mandarina puede variar desde los 50 a los 100 gramos; por lo que la ración de consumo recomendada es de dos o tres piezas, según el tamaño. El color, tanto de su cáscara como de su pulpa, es anaranjado; en algunas variedades la piel puede tener un tono naranja rojizo. Su piel, en general, no se adhiere al fruto y su pulpa se divide en 8 ó 10 gajos que se separan con facilidad. La pulpa de la mandarina es de sabor dulce, ligeramente acidulado y resulta deliciosamente jugosa y refrescante.
USO TRADICIONAL
- Afecciones del Corazón: Consumir mandarinas habitualmente.
- Alcoholismo: Consumo habitual de mandarinas.
- Anemia Ferropénica: Consumir mandarinas con alimentos ricos en hierro.
- Bulimia: Consumir mandarinas habitualmente.
- Cáncer: Comer mandarina porque combate la acción nociva de los radicales libres.
- Cáncer al Hígado: Tomar jugo de mandarina previene el cáncer hepático.
- Catarros: Comer mandarinas durante los meses invernales y en los cambios estacionales.
- Deporte Intenso: Consumo habitual de mandarinas.
- Deportistas: Beber zumo de mandarina mezclado con agua, bicarbonato y azúcares.
- Diabetes: Consumir la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos de la mandarina y que no conviene desechar.
- Disentería Abdominal: Consumir mandarinas habitualmente.
- Disentería Gástrica: Consumir mandarinas habitualmente.
- Diurético: Ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C. Consumir mandarinas habitualmente.
- Embarazo: Consumo habitual de mandarinas.
- Empleo de Ciertos Medicamentos: Consumo habitual de mandarinas.
- Endurecimiento de las Arterias: Comer mandarinas reduce el riesgo de enfermedad hepática.
- Enfermedades Cardiovasculares: Comer mandarina porque combate la acción nociva de los radicales libres.
- Enfermedades Degenerativas: Comer mandarina porque combate la acción nociva de los radicales libres.
- Envejecimiento: Fortalece el sistema inmunológico. Su ingestión garantiza el retraso del envejecimiento celular. Consumir mandarinas habitualmente.
- Espina Bífida del Feto: Consumir mandarinas habitualmente.
- Estreñimiento: Estimula la motilidad intestinal. Consumir la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos de la mandarina y que no conviene desechar.
- Estrés Emocional o Ambiental: Consumo habitual de mandarinas.
- Gota: Ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C. Consumir mandarinas habitualmente.
- Hipercolesterolemia: Consumir la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos de la mandarina y que no conviene desechar.
- Hipertensión Arterial: Consumir mandarinas habitualmente.
- Infecciones: Comer mandarinas durante los meses invernales y en los cambios estacionales.
- Insuficiencia Renal: Consumir mandarinas habitualmente.
- Lactancia: Consumo habitual de mandarinas.
- Litiasis Renal: Ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C. Consumir mandarinas habitualmente.
- Obesidad: Consumir la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos de la mandarina y que no conviene desechar.
- Ojos (Colirio): Sirve para limpiar los ojos y de paso para relajar. Es un buen colirio.
- Resistencia a la Insulina: Comer mandarinas reduce el riesgo de enfermedad hepática.
- Reumatismo: Tomar jugo de mandarina ya que estimula la actividad de los fagocitos.
- Sida: Tomar jugo de mandarina ya que estimula la actividad de los fagocitos.
- Sistema Inmunológico: Comer mandarinas durante los meses invernales y en los cambios estacionales.
- Tabaquismo: Consumo habitual de mandarinas.
TOXICIDAD
El ácido oxálico que contienen las mandarinas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
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