Abscesos:
1) Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas sobre la zona afectada.
2) Cortar una cebolla por la mitad y asarla parcialmente, aplicar sobre la zona afectada.
3) También se puede usar cebolla, papas e higos de manera conjunta sobre la zona afectada, hacer la curación hasta sentir mejoría.
Acido úrico:
1) Tomar en ayunas una cuchara de zumo de cebolla cruda, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría.
Afecciones de la garganta:
1) Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada
Alergias: El tratamiento con la cebolla es por su flavonoide, quercetina, que resulta muy útil para disminuir las reacciones alérgicas producidas por el polen.
1) Macerar una cebolla pelada y troceada en un vaso de agua durante un par de minutos. Luego se bebe el agua.
Anemia:
1) Tomar jugo de cebolla cruda, una cucharada en ayunas.
2) Hervir 4 litros de agua con un kilo de cebolla picada hasta que la cebolla se deshaga, luego añadir 3 cucharas de miel, y tomar 3-4 tazas al día de esta solución acompañado del zumo de un limón.
Angina de pecho.
1) Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2) Tomar en ayunas una cucharada de zumo de cebolla cruda
Apendicitis:
1) Freír trozos de cebolla blanca en aceite de almendras, luego envolver en hojas de higuerilla y aplicar caliente la cataplasma sobre la parte adolorida; al mismo tiempo tomar una cucharada de aceite de oliva.
Ardores del cerebro:
1) Poner una cataplasma de cebolla molida sobre la zona enferma, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría.
Arteroesclerosis: La cebolla es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóticas (no formación de coágulos en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria, limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los latidos cardiacos.
1) Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2) Tomar el jugo mezclado de cebolla y ajos crudos, combinados con lechuga, tomar una cucharada en ayunas.
3) Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
Asma:
La cebolla, gracias a su riqueza en Tiosulfinatos, alivia la constricción de los bronquios. Además es muy rica en Quercitina que también alivia las alergias (que son otro factor que complica el asma). Por si fuera poco, antes hemos comentado su gran poder bactericida que ayudará a los asmáticos a hacer frente a las infecciones respiratorias que a menudo se les complican y terminan en una crisis asmática, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría
Bactericida: Por su contenido de aceite esencial que contiene una sustancia volátil llamada alilo (antibacteriano) y compuestos ricos en azufre, es, junto con el ajo, uno de los mejores remedios naturales para combatir procesos infecciosos.
1) Preparar Jarabe de cebolla: Decocción durante una hora de la misma cantidad de cebolla que de agua. A la preparación resultante, se le añade 1/5 parte de miel y 1/3 de azúcar. Remover hasta que tenga una buena consistencia y tomar tres tazas al día) (Vahos de cebolla en agua hirviendo).
2) Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
Calambres (histeria de las mujeres):
1) Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte, macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día.
2) También azar las cebollas y comerlas con miel o azúcar y aceite
Cálculos biliares:
La cebolla en las enfermedades del hígado da resultados sorprendentes, especialmente cuándo hay gases y obstrucción
1) Moler una libra de cebolla, añadir una pinta (medio litro aproximadamente) de jugo de uva, y tomarse una cucharada antes de las comidas. Los rayos X han revelado que, con la ayuda de una suave hierba, laxante, las piedras se disuelven y pasan. También se puede usar con este mismo propósito sólo el zumo, pero en abundancia.
2) Tomar en ayunas el jugo de un bulbo de cebolla cruda, o comer un bulbo de cebolla cruda.
3) Moler una libra de cebolla, añadir una pinta (medio litro aproximadamente) de Whisky, y se toma una cucharada antes de las comidas, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría
Cálculos renales:
1) Tomar en ayunas el jugo de un bulbo de cebolla cruda, o comer un bulbo de cebolla cruda.
Cáncer del estomago: Los compuestos azufrados parecen ser los responsables en la lucha contra la aparición de células cancerosas en el estómago. El flavonoide quercetina, por sus efectos antioxidantes, también parece jugar el mismo papel en este sentido.
1) Tomar el zumo de un bulbo de cebolla cruda en ayunas; si el estomago no lo tolera, diluir en agua según conveniencia.
Carraspera en la garganta:
2) Echar cebolla como cataplasma en la zona afectada.
Circulación:
La cebolla es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria, limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los latidos cardiacos.
1) Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2) Tomar en ayunas una cucharada de zumo de cebolla cruda.
Cistitis:
1) Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte, macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día.
Colesterol:
La cebolla es cardiotónica. La presencia de aliina, aunque en menor cantidad que en el ajo, la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóbitas (no formación de coágulos en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea, favoreciendo la elasticidad de la arteria, limpia las grasas, aumenta la intensidad y la frecuencia de los latidos cardiacos.
1) Preparar una tintura de cebolla; macerar 300 gr. de cebolla en un litro de agua durante 12 horas; tomar tres vasos al día.
2) En ayunas tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda.
Depuración del hígado: 1) Preparar una ensalada con el bulbo y las hojas de la cebolla, aliñado con zumo de limón.
Desinfectante: 1) Comer caldo de cebollas.
Desmayos: 1) Preparar un jarabe. Rallar 10 onzas de cebolla, agregar 3 onzas y media de miel, y juntarlo con 21 onzas de vino blanco no muy fuerte, macerar la mezcla por 24 horas; tomar 4 – 6 cucharadas al día. 2) También azar las cebollas y comerlas con miel o azúcar y aceite
Diabetes: : Para aquellos que son diabéticos, incorporar la cebolla a su tratamiento es muy importante ya que ellos necesitan depurar su sangre y la cebolla ayuda a depurarla, desinfectándola, ya que actúa eliminando las impurezas de la sangre, tornándola más limpia y pura y por lo tanto con más defensas. 1) Tomar zumo crudo en sopas o simplemente comer cebollas enteras. 2) Tomar una cucharada de zumo de cebolla cruda en ayunas.
Digestivo: 1) Tomar zumo crudo en sopas.
Digestión lenta: 1) Tomar 3 veces al día 10 gotas de zumo de cebolla cruda con un poco de azúcar.
Disentería: 1) Tomar sopa de cebolla.
Dispepsia: 1) Cocer 2 cebollas en un litro de agua, y tomar una cucharada al levantarse y otra antes de acostarse.
Diurético: 1) preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día. 2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos. 3) Infusión de cebolla cortada en una taza de agua hirviendo; tomar la infusión durante el día.
Dolores de garganta: 1) Hacer gárgaras con agua de cebollas cocidas.2) Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas sobre la zona afectada.
Dolor de manos y pies: 1) Echar cebolla con leche como cataplasma en la zona afectada
Dolores de muelas: 1) Poner sobre la muela afectada un pedazo pequeño de cebolla.
Dolor de oído: 1) Aplicar un algodón embebido con jugo de cebolla sobre el oído adolorido o con zumbidos.
Edema: 1) preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día. 2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos.
Epilepsia: 1) Tomar 3 cucharaditas de zumo de cebolla cruda por día.
Erupciones cutáneas: 1) Usar el cocimiento de cebollas sobre la zona afectada.
Eructos: 1) Tomar caldo de cebolla.
Estómagos delicados: 1) Dejar la cebolla en maceración con aceite de oliva durante la noche, lo que le hace perder su acritud. Lo mismo si la introducimos dentro de agua con un poco de jugo de limón durante unos minutos. La ventaja de estos dos procedimientos anteriores es evitar que la cebolla pique, pero conservar sus propiedades. Luego comer la cebolla macerada, hacer el tratamiento hasta sentir mejoría
Estreñimiento: 1) Comer cebollas crudas o cocidas o en jugo. 2) Cortar un bulbo en rodajas, cocerlo en medio litro de agua, endulzada con miel, luego filtrar el líquido obtenido y beber una taza en la mañana y otra en la noche. 3) Comer medio bulbo de cebolla asada, dos veces al día, hacer la curación hasta sentir mejoría
Fiebre: 1) Tomar jugo de cebolla diluido en agua (50/50, 25/75)
Flatulencia: con hipoclorhidria (disminución de jugos gástricos, pero se desaconseja en caso de hiperclorhidria y ardores). 1) Tomar sopa de cebollas.
Flebitis puerperal: No menos notable es su acción benéfica en la flebitis puerpeal o inflamación de las venas después del parto, y como emenágoga, es decir que provoca las reglas.
Forúnculos:
1) Aplicación externa de un cataplasma caliente de cebollas hervidas sobre la zona afectada.
2) Cortar una cebolla por la mitad y asarla parcialmente, aplicar sobre la zona afectada.
3) También se puede usar cebolla, papas e higos de manera conjunta sobre la zona afectada
Fungicida: Además alberga un aceite esencial que contiene una sustancia volátil llamada alilo, con propiedades fungicidas.
Gota: 1) preparar un macerado con 50 gramos de cebolla en un litro de vino y macerar durante una semana; tomar 3 copitas al día.
2) Comer 1-2 cebollas crudas a diario en los alimentos, hacer la curación hasta sentir mejoría |