GRAVEDAD:
El tétanos es una enfermedad causada por una toxina que produce la bacteria Clostridium tetani. Esta bacteria puede vivir durante años en la tierra o en las heces de los animales. Si una persona se quema o se corta y no higieniza correctamente la herida, corre el riesgo de que se infecte y la bacteria penetre en su organismo. Si sus esporas entran en una herida más allá del alcance del oxígeno, germinan y producen la toxina que interfiere en los nervios que controlan los músculos. A medida que avanza la enfermedad, el paciente tiene espasmos musculares que le impiden moverse, hablar e incluso respirar, lo que produce asfixia. El tétanos es una enfermedad altamente mortal y la mejor forma de evitarla es mediante la vacunación preventiva que se encuentra dentro del calendario de vacunación oficial. Los adultos deberían reforzar la dosis de la vacuna antitetánica cada 5 ó 10 años.
Síntomas:
- Herida o quemadura infectada.
- Rigidez en la mandíbula.
- Dificultad para tragar.
- Dolor de garganta.
- Fiebre.
- Escalofríos.
- Rigidez en la nuca, los brazos y las piernas.
- Espasmos musculares en todo el cuerpo.
- Los espasmos en los músculos abdominales, el cuello y la espalda forman una postura característica en el cual el cuerpo se arquea hacia delante, y la cabeza y los talones hacia atrás.
- El espasmo en el control de esfínteres provoca retención de orina y estreñimiento.
Tratamiento:
- Su tratamiento requiere hospitalización ya que es una enfermedad muy grave.
- El médico administrará remedios antibióticos para controlar las bacterias y sus toxinas, y anticonvulsivos para evitar los espasmos musculares.
- Además, el paciente deberá recibir asistencia respiratoria mecánica y alimentación por vía intravenosa.
Recomendaciones:
- Vacune al niño contra el tétanos.
- Enséñele a lavarse las heridas con agua y jabón a fin de evitar que la bacteria entre en el organismo.
Tratamiento Natural:
Paños:
Para curar el tétano en el ombligo de los recién nacidos. En la región del ombligo aplicar alternadamente: toallitas frías y calientes cada 5 minutos durante una hora. Esto para restablecer el equilibrio término y sanar al niño. Luego, freír una rebanada de cebolla de cabeza en aceite de cocina (sin utilizar), rociarle alcanfor en polvo. Colocarla en emplasto sobre el ombligo. Esta fórmula ha sanado a muchos niños.
Salvia:
Como paliativo se pueden aplicar hojas calientes de salvia sobre las mandíbulas, cerviz y columna vertebral. Friccionar también esas mismas partes con aceite caliente en el que se hierven hojas de salvia.
Hojas de Tabaco:
También como paliativo emplear el jugo de hojas verdes de tabaco mezclado con alguna grasa y puesto al sol o a fuego lento. Se pone tibio
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