En los bebes y los niños pequeños, la falta de apetito suele estar relacionada con diversas causas, entre las que destacan padecer algún tipo de enfermedad molesta (infecciones dolor) como también podría ser de algún tipo psicológico o también por que su alimentación del niño es la misma siempre como frituras, comidas rápidas, etc. En el caso del bebe podría ser que no asimila bien los alimentos. Aunque los padres no lo perciban, los problemas de alimentación infantil aparecen a temprana edad, y a los dos años la mayoría de estos trastornos ya están presentes. En los seres humanos, la forma de alimentarse, las preferencias y los rechazos hacia determinados alimentos están muy condicionados por el aprendizaje y las experiencias vividas en los primeros 5 años de edad. Por eso, un niño de dos años que come bien y tranquilo no va a tener dificultades más adelante.
Tratamiento natural:
Ajenjo:
Hacer infusión y tomar.
Alfalfa:
Comer brotes de alfalfa. Soluciona la falta de apetito (pero no aumenta el apetito en personas que no estén inapetentes).
Apio, Cebolla, Pimiento:
Un buen plato de apio fresco con algo de cebolla, pimiento rojo y perejil, nos abrirá el apetito y ayudará a realizar la digestión al incrementar los jugos intestinales y expulsará los gases sobrantes.
Apio:
Abre el apetito. Poner a hervir durante media hora de 30 gramos de raíz de apio por litro de agua. Tomar una tacita delante de cada una de las comidas principales del día.
Culantro:
Tomar un par de tacitas al día, antes de las comidas de la infusión de un pellizco de frutos de culantro por vaso de agua.
Hinojo:
Hacer infusión y tomar.
Lechuga:
Comer un poco de lechuga al inicio de las comidas. (Solo o con el prime plato).
Manzanilla:
Hacer infusión y tomar.
Naranja:
Las semillas o pepas de naranja. Unas 20 o 30 de estas pepitas, tostadas y molidas, se prepara a manera de café, y se suministra a los niños, por cucharaditas. Se les quita la falta de apetito.
Trébol de Agua:
Hacer infusión y tomar.
Recomendaciones:
- Respetar la falta de apetito del niño, no lo obligue a comer.
- Este alerta si se le presenta algún síntoma como fiebre, diarrea, erupciones en la piel, etc.
- Evitar distracciones; la televisión no debe ser su compañero habitual en la comida.
- No ofrecer plato alternativo si no quiere comer; solo le ofreceremos una sola comida y si no quiere, pues no pasa nada.
- Comer siempre en el mismo lugar; los niños se sienten mejor si se respetan sus rutinas.
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