La ictericia es la coloración amarillenta de la piel y de los ojos, provocada por la acumulación de glóbulos rojos viejos que se preparan para salir de circulación y generan un pigmento natural que se llama “bilirrubina”. La bilirrubina es extraída del torrente sanguíneo por el hígado, que la transforma y la envía a los riñones para ser eliminada a través de la orina. La coloración amarillenta suele aparecer en algunos recién nacidos a las 24 horas del alumbramiento y puede prolongarse hasta dos semanas. En estos casos, el exceso de pigmento se debe a la inmadurez del hígado que lo torna incapaz de eliminar la gran cantidad de bilirrubina. La ictericia que se observa en bebés sanos se denomina «ictericia fisiológica». La ictericia patológica es sumamente rara y es el nombre dado cuando la condición refleja un riesgo para la salud. Esta última puede ocurrir en niños o en adultos por muchas razones, como incompatibilidad sanguínea, enfermedades de la sangre, enfermedades hepáticas, obstrucciones del conducto biliar, infecciones o medicamentos. En el recién nacido; es frecuente cierto grado de Ictericia ya que su hígado es inmaduro. Casi todos los bebes experimentan cierta anemia hemolítica debido al cambio de sus glóbulos rojos y dura unos pocos días. Otra causa también puede ser el consumo de medicamentos que le puedan afectar al hígado.
Síntomas:
Color amarillento en la piel, en las palmas de las manos, las plantas de los pies y en el blanco del ojo.
Tratamiento:
- Generalmente se cura con la exposición del niño a la luz solar a través de una ventana cuidando que no haga mucho calor y no se deshidrate.
- Si está dentro de la maternidad; seguramente lo coloquen debajo de una lámpara con luz ultravioleta protegiéndole los ojos con una venda.
Tratamiento Natural:
Caña de Azúcar:
Tomar un jugo de caña de azúcar, acelera la recuperación de la ictericia.
Cebada:
El agua de la cebada bebida varias veces durante el día es otro buen remedio.
Diente de León:
Hacer una infusión de diente de león dejar reposar y tomar.
Limón y Pomelo:
Con el zumo de limón y pomelo mezclar con agua para reducir un poco, se toma lo que desee.
Rábano:
La hoja debe ser golpeada y su jugo ser extraído a través del paño. Darle una copita al niño o lo que desee.
Raíz de Genciana:
Realizar una infusión de Raíz de Genciana y mezclar una taza grande de agua hervida con una cucharada de flores de genciana. Dejar reposar 10 minutos y tomar 2-3 vasitos al día.
Tomate:
Un vaso de jugo fresco del tomate, mezclado con una pizca de sal y de pimienta. Tomarlo en ayunas.
Recomendaciones:
Si el niño está siendo expuesto a la luz ultravioleta, o a la luz solar a través de una ventana; ofrézcale abundante líquido para evitar que se deshidrate.
EVITAR:
- Exponer al niño a la luz solar sin la protección del vidrio de una ventana.
- No coloque el niño al sol en días de altas temperaturas o en horarios del sol intenso.
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