Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, que se mueven continuamente sin parar y sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, pudiendo comenzar alguna tarea, pero que abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Por el contrario, disminuye la actividad cuando están solos. Otras, esta situación se ve intensificada por diversas circunstancias como puede ser el caso de cambio de casa o de colegio, por los padres que discuten demasiado, celos entre hermanos, malos entendidos con sus padres, etc., se manifiesta por inquietud y nerviosismo.
Tratamiento Natural:
Borraja:
Preparar una mezcla con 4 hojas de borraja bien picada, 3 cucharadas de leche y una de miel, tomarla un par de veces a la semana. Esto le va a proporcionar tranquilidad.
Flores de Bach:
Es una alternativa que se utiliza para que el niño adquiera una tranquilidad interior pero sin perder la actividad.
Manzana:
Con la cáscara de una manzana preparar una infusión y tomarla templada 2-3 veces por semana.
Masajes:
Hacer pequeños masajes en toda la espalda de arriba hacia abajo, esto le va ayudar a aliviar el nerviosismo del niño. Practicar cada 3 días durante 10 minutos. Calentar una cebolla en ½ litro de agua, añadir ½ vaso de vino blanco. Se hierve hasta que quede la mitad de agua en el recipiente, y luego mojando la mano en el hacemos el masaje.
Origen Vegetal:
Sustituir la leche de origen animal y sus derivados por otros alimentos de origen vegetal y sus derivados; azúcar, dulces, galletas y harinas han de ser de tipo integral. Reducir el consumo de carnes y embutidos.
Semillas:
Antes del desayuno, comida y cena, darle al niño aceite de semilla de onagra y de borraja una cucharada cada uno bien mezclado |