La formación de los dientes comienza durante el embarazo. La lámina epitelial primitiva se forma alrededor de la sexta o séptima semana de vida del embrión. Ya en la duodécima, los esbozos dentales van adquiriendo aspectos de cúpula y se hallan implantados en los alvéolos maxilares. El bebé suele cortar sus primeros dientes entre los seis y ocho meses aproximadamente. Algunos pueden tardar más, lo que no implica ninguna infección. Generalmente los primeros en salir son los dos incisivos inferiores. Suele ser un proceso doloroso para ellos y de mucha ansiedad y entusiasmo para los padres.
Síntomas:
- Llanto.
- Hinchazón de las encías.
- Babeo excesivo.
- Fiebre.
- Puede llegar a tener diarrea.
Tratamiento:
- Seguramente el médico le recomiende un mordillo para el bebé. El mordillo es un elemento de plástico que suele contener un líquido adentro y que se puede guardar en la heladera para enfriarlo. El niño se lo llevará a la boca y lo morderá. El frío le disminuirá la inflamación de las encías y por ende le aplacará el dolor.
- Si el niño tiene fiebre; el médico le recetará algún antipirético para bajarle la temperatura. En algunos casos, los especialistas pueden sugerir alguna crema anestésica, pero sólo si no es un niño propenso a padecer reacciones alérgicas.
TRATAMIENTO NATURAL:
Alfalfa:
Tomar jugo de alfalfa, mejor combinado con zanahoria o tomate. Comer brotes de alfalfa. Es debido al flúor que posee.
Jugo:
Tomar jugo de alfalfa, mejor combinado con zanahoria o tomate.
Recomendaciones:
Si al niño le está por salir un diente; buscará morder algo duro que lo ayude a cortar la encía.
Los adultos pueden darles pedazos de pan duro, una zanahoria o incluso una cuchara para que el pequeño se lleve a la boca.
EVITAR:
- No deje de amamantar al niño cuando corte sus primeros dientes porque puede tomarlo como un castigo.
- No unte el chupete con dulces (miel, mermeladas, azúcares, dulce de leche).
- No deje al niño con una mamadera que contenga líquido con azúcar por mucho tiempo.
- Evite las bebidas ácidas, tipo cola y las golosinas.
EL DENTISTA:
A partir de los dos años, el niño debe asistir al dentista por lo menos una vez al año. A esta edad ya tiene cuatro muelas, dos colmillos y los cuatro incisivos en cada mandíbula. El especialista recomendará un cepillo de dientes acorde con el tamaño de la boca del pequeño y analizará si es necesaria una pasta dentífrica con flúor. Aconsejará a los padres que le laven los dientes como mínimo una vez al día para ir generando el hábito de higiene hasta que el niño pueda hacerlo solo. A partir de los seis años, los dientes definitivos empiezan a empujar a los de leche para poder salir.
LA CARIES:
La caries es el resultado de un proceso bacterial que disuelve la superficie externa del diente, que se llama “esmalte” y avanza hacia el interior del mismo. Para que una caries prospere es necesario que se desarrolle una bacteria, generalmente el Streptococcus mutans, que produce ácido. Como muchas caries no provocan dolor, es necesaria la visita regular al dentista.
Para prevenir la formación de caries es importante una alimentación sana, evitar los azúcares
y mantener siempre una buena higiene dental.
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