Son problemas de ojos y oídos. Un dolor de oído puede ser agudo, sordo, urente, transitorio o constante. A continuación se presentan los posibles tratamientos para el dolor de oído.
Sauce: Por su contenido en salicina, principio de la aspirina. Decocción de 2 gramos de la corteza seca por vaso de agua. Tomar dos o tres tazas al día. Niños de 4 a 10 años la mitad de dosis.
Ajo: Por sus propiedades bactericidas resulta especialmente indicado cuando el dolor de oídos responde a un infección interna del oído medio. Comer ajo crudo en ensaladas.
Equinácea: Muy útil para aumentar las defensas del organismo, impidiendo o combatiendo las infecciones. Infusión de una cucharada de la planta seca por taza de agua. Un par de tazas al día. Puede tomarse en forma de suplementos en dosis de 600 mg diarios, repartidos en tres tomas.
Melisa: Su efecto ligeramente narcótico, sumado a sus propiedades analgésicas, puede servir para adormecer el desagradable dolor de oído. Infusión de una cucharada por vaso de agua durante 15 minutos. Tomar 3 ó 4 vasos al día.
Eucalipto: Realizar inhalaciones con agua caliente en la que se han vertido.
Saúco: Vaporización de la decocción de un puñado de flores en agua.
Perejil y aceite de oliva: Realizar una pequeña bola con perejil y aceite de oliva, añadir un poquito de sal e introducir la mezcla en el oído.
Llantén: Machacar una hoja tierna y verter unas gotas en el oído.
Lavanda: Aplicar aceite de lavanda en el oído y masajear.
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