Dilatación de los bronquios, con respiración fétida, accesos violentos de tos y expectoración abundante de tipo muco-purulento. Puede ser congénita o (y es el caso más frecuente) adquirida, en casos de inflamación crónica de los mismos bronquios. A continuación se presentan los posibles tratamientos para la bronquiectasia.
Ajo: Se usa el bulbo. Extracto blando hidroalcohólico. Poner a macerar durante 3 – 4 semanas una parte de ajo seco en cuatro partes de alcohol de 95º. Tomar 20 – 30 gotas en leche o agua o también en un terrón de azúcar.
Hisopo: Se usan las hojas y la flor. Hacer una infusión al 2%, reposar 15 minutos. Tomar tres tacitas diarias. Contraindicaciones: En estado de gravidez, en los estados inflamatorios y en los individuos nerviosos.
Saúco: Es conocido porque forma parte de las denominadas flores pectorales, que se usan para los problemas de las vías respiratorias. Baños de pecho y cabeza echando un puñado de flores de saúco y otro de hojas de eucalipto en una palangana con agua hirviendo.
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