Los estudios realizados por diversas instituciones demuestran que la maca es un alimento superior tipo A1, ya que contiene proteínas, carbohidratos, fibra, potasio, calcio, fósforo, magnesio, zinc, manganeso, etc. Estos elementos también le confieren propiedades de medicamento natural sin contraindicaciones. La siguiente tabla nos indican los porcentajes que tienen en promedio estos elementos en la maca.
En 100 gramos de Harina micro pulverizada de
maca |
PROTEÍNAS |
11 a 13 % |
CARBOHIDRATOS |
70 a 75 % |
FIBRA |
3 a 5 % |
GRASA |
0,7 a 1.5 % |
HUMEDAD |
≤ 6 % |
MINERALES |
Potasio |
1627 MG % |
Calcio |
366 MG % |
Fósforo |
350 MG % |
Magnesio |
93. 60 MG % |
Hierro |
10 MG % |
Zinc |
2. 30 MG % |
Manganeso |
2. 5 MG % |
Azufre |
309 MG % |
|
Proteínas: La Maca presenta un promedio de 11% en la raíz seca.
Fibras: En la raíz de la Maca se han encontrado celulosa y lingina, es decir, una amplia cantidad de fibras. Tanto interés en las fibras surge de las investigaciones que dieron como resultado que una gran cantidad de fibra disminuye el riesgo de cáncer del intestino grueso, estimulando el funcionamiento intestinal ayudando al organismo a eliminar los residuos alimenticios que no se aprovechan.
Carbohidratos: Son las principales fuentes de energía humana y vegetales más baratos y fácil de ingerir.
Almidón: El almidón de la Maca contiene calcio, hierro, formando compuestos químicos propios que van a influenciar en la nutrición y salud del consumidor.
Maltosa: Es un disacárido con poder reductor que no se encuentra en grandes cantidades en la naturaleza y como otros muchos oligosacáridos, se obtienen por hidrólisis parcial de moléculas más grandes.
Fructosa o Lebulosa: Es un azúcar utilizado por el plasma seminal para la producción de espermatozoides.
Taninos: A los taninos se le utilizan internamente como coadyuvante en el tratamiento de la diarrea.
Combinado con otros medicamentos tiene utilidad en el tratamiento de procesos inflamatorios de poca extensión crónica como las ulceras, llagas, etc.
Ácidos grasos: Existen ácidos grasos empleados como antisépticos y/o antisépticos locales, funguicidas y conservador de alimentos.
Alcaloides: La Maca presenta 4 alcaloides, Macaína 1, 2, 3 y 4. Los alcaloides ejercen acción fisiológica sobre el organismo humano y animal, actúan en muy pequeñas cantidades, provocando efectos notables. Los alcaloides tienen caracteres propios, son muy distintos de las proteínas, forman sales al ser solubles con los ácidos y también se disuelven en solventes orgánicos. El extracto alcaloideo de la Maca es una sustancia química inocua en cantidades muy pequeñas, pero que estimulan las hormonas reguladoras del sistema reproductor que se encuentran en el cerebro, pero no sólo eso, sino que ayuda a las hormonas de crecimiento. El extracto alcaloideo de la Maca podría activar las hormonas que regulan el metabolismo del calcio y del fósforo de la sangre.
Macronutrientes: Los macronutrientes se encuentran en la raíz de la Maca y contienen vitaminas y minerales esenciales para la vida, debido a ello sirve como un coadyuvante alimenticio en enfermos de tuberculosis, HIV, leucemia, anemia y en personas convalecientes.
Calcio: El calcio en la Maca es un elemento de vital importancia para el desarrollo de los seres vivientes. Está concentrado en la planta en mayor cantidad que en la leche; es indispensable para la formación de los huesos, los dientes, el esqueleto y en la coagulación sanguínea, en el funcionamiento del corazón, de los nervios y del sistema sanguíneo.
Fósforo: El fósforo de la Maca ayuda a las funciones estructurales que afectan el esqueleto y los tejidos blandos, y a las funciones reguladoras como la transmisión neuromuscular de los estímulos químicos y eléctricos.
Micronutrientes y Oligoelementos: En esta parte de la planta existen muchos minerales en una cantidad pequeña, pero que juntos ayudan a la producción de anticuerpos por las células de linfocitos tipo b, los cuales disminuyen si hay deficiencia de ellos.
Magnesio: La deficiencia de este elemento en el organismo es improbable, de cualquier manera, si esta deficiencia existe puede tener lugar en diarreas, y una vasta deficiencia del magnesio, puede llevar a la perdida de la susceptibilidad en el estimulo visual mecánico y acústico.
Potasio: El potasio participa en la regulación de la presión osmótica y del equilibrio ácido básico, sólo que su actividad es desempeñada en el interior de las células.
Hierro: Ayuda en la elaboración de la hemoglobina para evitar las anemias causadas por la falta de estos. Aún así, la excesiva cantidad de hierro puede ser nociva pues bloquea la buena absorción del fósforo en el organismo y puede llevar al raquitismo.
Silicio: Ayuda especialmente a los tejidos conectivos, incluidos la aorta, la traquea, los tendones, los huesos y la piel, pues contienen casi todo el silicio del cuerpo.
Sodio: Junto con el potasio favorece al descenso de la presión arterial.
Se descubrió que el aumento en la dieta diaria de la relación sodio-potasio ayuda a las personas hipertensas, sin embargo, el incremento excesivo de esta relación podría dar lugar a una disminución de la susceptibilidad a los accidentes cerebrovascular que no dependen de la presión arterial.
Manganeso: Se ha demostrado que una dieta experimental carente de este elemento, indujo al retiro del crecimiento en ratones y alteraba la reproducción en ratas. Aún así, están pendientes resultados en las personas.
Cobre: El cobre es muy importante pues absorbe el hierro al nivel del tubo digestivo y es probable que sea partícipe en la formación favorable de la hemoglobina. La falta de cobre hace que disminuyan una gran cantidad de enzimas necesarias para el organismo.
|