El mejor diagnostico de la obesidad es por métodos simples y conocidos mundialmente, midiéndose en peso y talla, según el tipo de población a la que pertenezca. También se emplean estos índices para valorar el grado y tipo de obesidad presente:
Índice de masa corporal (IMC): Es la relación de peso de la persona en kgs dividido por la talla en metros; así un índice IMC inferior a 25, es normal; entre 25 y 30 es sobrepeso; y mayor de 30 es obesidad. Es la principal forma de diagnosticar la obesidad.
Presencia de pliegues cutáneos: La medición de los pliegues en la región bicipital, triciptal, subescapular y suprailíaca permite medir y cuantificar la grasa del tejido subcutáneo.
Eres o no eres obeso, mide tu masa corporal
Índice cintura cadera: Es la relación del perímetro de la cintura de la persona dividido por el perímetro de la cadera. Esta relación cuando es mayor de 0.9 en las mujeres y 1.0 en los hombres es signo de obesidad y señal de riesgo cardiovascular. La siguiente tabla nos indica una relación entre una persona normal y los distintos tipos de obesidad (cintura y cadera):
Persona normal |
0.9 – 1.1 |
Persona con riesgo de obesidad |
1.1 – 1.2 |
Persona con obesidad leve |
1.2 – 1.3 |
Persona con obesidad moderada |
1.3 – 1.5 |
Persona con obesidad grave |
1.5 – 1.7 |
Persona con obesidad masiva |
1.7 – 2.0 |
Persona con obesidad mórbida |
mayor de 2.0 |
Impedanciometría bioeléctrica: Es otro método para diagnosticar la obesidad. Se cuantifican los compartimientos de agua corporal total, masa magra y masa grasa.
También hay que determinar el volumen de grasa. Esto puede hacerse midiendo el grosor de un pliegue de piel, entre los dos dedos (debajo el brazo o encima de las caderas), y las medidas encima de 2.5 cm indican exceso de grasa corporal. También se puede medir de esta manera, primero se pesa en tierra y después sumergido en agua. Una formula basada en estas dos medidas arroja el porcentaje de grasa corporal.
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