La enfermedad del alzheimer (arterioesclerosis cerebral) es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro, que actualmente compromete al 10% de las personas mayores de 65 años; provoca pérdida de la memoria y deterioro del pensamiento y la conducta. Puede comenzar con una insignificante pérdida de memoria y confusión, pero eventualmente se dirige hacia lo severo: el deterioro mental irreversible, que destruye la habilidad de una persona de recordar, razonar, aprender e imaginar. El paciente sufre un cambio drástico en su personalidad y tiende a estar deprimido o irritado; presenta cambios en sus juicios, confunde a sus seres queridos y, en muchos casos, llega hasta desconocerse a sí mismo. La persona no puede seguir instrucciones, sufre confusión, desorientación en el tiempo, y puede incluso llegar a perderse en lugares conocidos. Esta condición no forma parte del envejecimiento normal, y es mucho menos frecuente de lo que se imagina. Aún no existe cura para el Alzheimer (arterioesclerosis cerebral), así que no podemos olvidar que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarnos a vivir mejor. La enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10-12 años, aunque esto puede variar mucho de un paciente a otro.
Las causas de la enfermedad de Alzheimer (arterioesclerosis cerebral) son complejas; el mal procesamiento de algunas proteínas cerebrales, las fallas en sistemas de neurotransmisores, el efecto de radicales libres sobre las neuronas, el exceso de calcio intracelular, etc. Otra causa importante es la edad avanzada, generalmente sucede después de los 60 años; otra es por herencia familiar de padres a hijos.
Se inicia en la primera etapa en forma insidiosa, generalmente con fallas de la memoria reciente por el compromiso del hipocampo. En esa etapa también aparecen los primeros errores de juicio y conflictos entre las personas, entre la familia, ya que sin un diagnóstico de alzheimer, se critica al paciente por descuidado, por cometer errores que lo perjudican a él o su familia, por ser incapaz de cumplir sus obligaciones. El médico geriatra en esta etapa no puede diagnosticar con certeza, y muchas veces las familias van de un médico al otro, buscando una seguridad o una solución que muchas veces no existe.
En la segunda etapa el compromiso de la corteza cerebral determina que aparezcan trastornos del lenguaje (dificultad para comprender textos complejos, para evocar palabras, distorsiones de las palabras) y pérdida de habilidades. Éstas incluyen pérdida de la orientación en el espacio, trastornos del cálculo, torpeza motora, incluso pierden la capacidad de vestirse o asearse sin ayuda. Además pueden agregarse cuadros de depresión (también en la primera etapa) e ideas delirantes de perjuicio o celos. Paulatinamente se va perdiendo la agilidad y el control de los esfínteres, hasta que en la tercera etapa el paciente queda postrado en cama. Ahí es necesario alimentarlo y asearla como si fuera un lactante. Finalmente fallece por complicaciones.
Tambien puede ocurrir en presencia de acetilcolinesterasa, que reduce la aceltilcolina, generando pérdida de memoria. Una composición química favorable para la actividad cerebral y para la consolidación de las memorias durante el sueño profundo ocurre en presencia del neurotransmisor acetilcolina en bajos porcentajes. La acetilcolina es un neurotransmisor esencial para el funcionamiento cerebral, ampliamente distribuída en los sistemas nervioso central y periférico; estos neurotransmisores son secretados por la neuronas, y sirven para transmitir los mensajes y la informacion de una neurona a otra. Pero en presencia de cierta cantidad de la enzima acetilcolinesterasa, la acetilcolina se degrada o descompone, provocando pérdidas de memorias (tipo alzheimer). El Caramelo SALVADOR, que en su composición tiene a la salvia, tiene el poder de inhibir a la enzima ACETILCOLINESTERASA, evitando la descomposición de la acetilcolina, produciendo así un mejoramiento de la memoria. El alzheimer está asociado a una reducción de acetilcolina, donde se usan fármacos que inhiben la enzima acetilcolinesterasa trayendo efectos secundarios a los pacientes, en cambio la salvia no causa efectos colaterales
A) SÍNTOMAS
Los síntomas más comunes de la enfermedad son alteraciones del estado de ánimo y de la conducta, pérdida de memoria, dificultades de orientación, problemas del lenguaje y alteraciones cognitivas. La pérdida de memoria llega hasta el no reconocimiento de familiares o el olvido de habilidades normales para el individuo. Otros síntomas son cambios en el comportamiento como arrebatos de violencia en gente que no tiene un historial de estas características. En las fases finales se deteriora la musculatura y la movilidad, pudiendo presentarse incontinencia de esfínteres (incontinencia urinaria y/o incontinencia fecal).
Desde el enfoque de la Neuropsicología, las alteraciones neuropsicológicas en la enfermedad de Alzheimer son:
- Memoria: Deterioro en la memoria reciente, remota, inmediata, verbal, visual, episódica y semántica.
- Afasia: Deterioro en funciones de comprensión, denominación, fluencia y lecto-escritura.
- Apraxia: Es de tipo constructiva, apraxia del vestirse, apraxia ideomotora e ideacional.
- Agnosia: Agnosia perceptiva y espacial.
No todos los síntomas se dan desde el principio sino que van apareciendo conforme avanza la enfermedad.
B) DIAGNÓSTICO
El Alzheimer en la actualidad no se puede diagnosticar de manera concluyente pero sí con una certeza del 80%. El diagnóstico se basa primero en la historia, la observación clínica, en pruebas de memoria y de funcionamiento intelectual, en análisis de sangre y escáner cerebral (signos de demencia). En la actualidad hay nuevas técnicas de diagnóstico basadas en el procesamiento de señales electroencefalográficas.
C) TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DEL ALZHEIMER
Los médicos geriatras dan un tratamiento con fármacos, con una eficacia relativa, ayudando en un porcentaje de los casos y postergando una invalidez más grave. Junto a eso, es importante que el paciente sea estimulado, que tenga actividades mentales y físicas acordes a su estado (evitando accidentes). Finalmente, la familia debe aprender a cuidar del enfermo; debe conocer los riesgos que implican las demencias y cómo evitarlos; debe aprender a darse cuenta de su propio recargo y stress. Muchas veces no logramos detener la enfermedad, pero si la familia aprende a convivir con ella sin perder la calidad de vida la situación se hace más tolerable.
Un tratamiento natural para la enfermedad del alzheimer que puede aliviar los problemas mentales de los pacientes del alzheimer (no curar), es mediante una terapia de mejoramiento de la circulación cerebral, combatiendo la presencia de la enzima acetilcolinesterasa que provoca pérdida de memoria. Esta terapia la puede realizar durane 3 meses y entre comidas; es decir a las 10 de la mañana, 4 de la tarde y antes de dormir, 2 caramelos SALVADOR. Entonces, debemos consumir 12 bolsas de caramelos durante 3 meses.